El MV Hondius se convirtió en una morgue flotante. Mientras el barco navega con cadáveres a bordo, el mundo busca desesperadamente a los «viajeros fantasma» que podrían estar esparciendo la letal Cepa Andina en vuelos comerciales.
La OMS ha activado el código rojo. De los 40 pasajeros que bajaron en la remota isla de Santa Elena, 23 permanecen en paradero desconocido. Estos «pasajeros del horror» se mezclaron con turistas desprevenidos en vuelos comerciales, cruzando fronteras sin controles, sin barbijos y con el virus latente en sus pulmones que se contagia entre humanos y es letal.
El mapa de la sospecha: La lista de los buscados es un rompecabezas internacional de terror. Las autoridades rastrean a contra reloj a: Reino Unido, EE.UU. y Holanda: Los países con más sospechosos en fuga. Suiza, Canadá y Turquía: Con ciudadanos que ya habrían regresado a sus hogares. El misterio: Dos pasajeros de «origen desconocido» que nadie sabe dónde están ni a quiénes pudieron infectar.
